VITAMINA A: Retinol

Propiedades:

  • Necesaria para el desarrollo de los huesos,
  • para mantener las células de las mucosas y de la piel y, en general,
  • para el funcionamiento de todos los tejidos, previniendo infecciones respiratorias. El retinol ayuda a
  • mejorar la visión nocturna, por su capacidad en convertirse en retinal (de ahí su nombre), suministrando moléculas para el proceso de la visión.
  • Ayuda, por tanto, en muchos desórdenes de los ojos.
  • El beta-caroteno (también llamado Pro-vitamina A),
  • es uno de los principales antioxidantes que se encuentran en la naturaleza,
  • un elemento esencial en la lucha contra los radicales libres y por lo tanto en la prevención de ciertas enfermedades, tales como el cáncer.

  • Carencias:

Existen dos tipos de deficiencias:

primaria: por ingesta deficiente de alimentos ricos en ella; un hecho a tener en cuenta es que se puede almacenar en grandes cantidades en el hígado y podemos pasar grandes periodo sin consumirla antes de que se manifiesten deficiencias.

La deficiencia secundaria surge por cualquier causa que interfiera en la absorción intestinal de las grasas o bien su almacenamiento en el hígado. Los síntomas pueden llegar a ser graves, como la ceguera nocturna y los problemas de cornea, ulceras, xerosis corneal, o la membrana conjuntiva. También su deficiencia ocasiona lesiones de la piel y mucosas, sequedad y atrofia de la epidermis.

Excesos: El exceso de esta vitamina, puede producir trastornos como anorexia, o perdida de peso, nauseas, vómitos, alteraciones óseas, inflamaciones o hemorragias. Su consumo es recomendable en personas con infecciones respiratorias, problemas oculares o piel seca y escamosa.

Observaciones: La ingestión de esta vitamina ha de ir acompañada de una adecuada dieta proteínica, de otra forma se dificultaría su transporte en sangre y metabolismo.  La vitamina A es destruida fácilmente por factores tales como la contaminación ambiental. Queda protegida de esta rápida destrucción cuando es ingerida junto a alimentos ricos en vitamina E.

Fuentes: Está presente en los alimentos animales como leche, mantequilla, yema de huevo, hígado, pescado graso; en los vegetales se encuentra como provitamina A, en forma de carotenos, transformándose en vitamina A en el organismo; zanahoria, espinaca, escarola, pimiento, lechuga, cardo, tomate, perejil, melón, albaricoque, mango.  VER MAS